viernes, 25 de julio de 2014

Like Me... Like You

Tantos fracasos, tantos “sí tan sólo…”, tantos amores que no tuvieron ni siquiera la oportunidad de saber si estaban destinados a ser, tantas historias que nunca acabaron de escribirse, tantas frases que no terminaron de ser dichas, tantos murciélagos que se quedaron revoloteando en el estómago una vez que las mariposas fueron fulminadas por el veneno del desamor, tantos y tantos que no existe una simple frase que pueda explicar a todo este conjunto.

Qué hacer cuando todo en tu interior es un desastre, cuando tienes tantas ideas y posibles decisiones volando en tu cabeza, ese instante en que tu corazón y cerebro se encuentran en una guerra mundial, tú en la mitad, tú casi siendo una persona bipolar, sintiéndote complacida con una mirada, pero que esa mirada sea el punto de partida para que pienses que ya va desapareciendo esa llama que antes los unía.

La indecisión, ese punto en que todo tu ser llega a plantearse de que el “sólo sé que nada sé” de Sócrates, no es sólo una frase dicha intentado explicar la infinidad de posibilidades, de conocimientos y la insignificancia del ser humano, sino que va más allá, una frase que explica tan bien lo que sientes que te da el soporte para no creer que estas en el borde de la locura, y te hace pensar que está bien no saber nada ya que al parecer alguien más alguna vez ya se sintió así y puedes compartir ese pesar.

Como pocos, como todos, como ninguno. Tengo un amor que no es del todo correspondido, lo complicado no reside en él o en mí, lo complicado está en la situación que nos envuelve. Él es uno de esos amores inesperados, ese amor que niegas que sea amor por lo absurdo que suena, es una de esas personas que al conocerlas tienes la plena certeza que arriesgarte a sentir algo por él es como dar un salto al vacío. 

Como el mío existen infinidad de amores de diferentes tamaños y sabores; como ninguno, cada amor es único, valioso, invaluable; como pocos, teniendo la felicidad tocando su puerta deciden que no están preparados para dejarla entrar en su vida; como todos, no existe persona en la tierra que no desee sentirse amada y ser considerada "lo mejor que me ha pasado en la vida" de alguien más...

Perfect Imperfection?


Los libros, las películas y la tele nos han dado una imagen del amor que es toda perfección, ¿Pero puede alguien decir que el amor es perfecto? si el errar es humano y el humano es imperfecto, ¿Cómo podemos aseverar que en el amar no habrá tristeza o sufrimiento?

He escuchado incontables veces que en el amor no hay que decir lo siento, que si amas de verdad nunca fallarás, se supone que todos los grandes amantes siguen esta regla de no errores ¿pero es esta la verdad?. Tal vez yo he crecido en una familia donde la perfección surge de la imperfección, tal vez dejé mi fanatismo por las novelas y los libros románticos una vez que me di de bruces contra la realidad.

Tenía 11 años cuando tuve mi primer atisbo de realidad, mi padre, uno de los hombres al que más respeto le tenía, me mostró un mundo totalmente distinto al que conocía. En ese entonces descubrir que le era infiel a mi madre me llenó de odio y remordimiento, ¿Cómo una pareja tan armoniosa podría destruirse por una tercera persona? Como lo hubiese hecho cualquiera me puse totalmente del lado de mi madre y deseé con todas mis fuerzas no volver a verlo, pero entonces comprendí en la insistencia de mi padre por quedarse con nosotras, en esas llamadas que le hacía "ella"; y que yo escuchaba sin que él supiese; su voz, la voz de mi padre era tan fría, ignoraba mucho de lo que "ella" decía y dejó que la ilusión lentamente muriera. Comprendí que en el amar muchas veces nos topamos con obstáculos que sólo tú puedes decidir si derribarlos o dejarte ganar por ellos.

Si bien la infidelidad puede ser una señal de que una unión ya está acabada, también nos muestra aquellos pequeños detalles que las parejas dejan pasar al no considerarlos importantes. La seguridad del amor que ellos tienen, siempre debe estar presente. En el caso de mis padres, toda su vida tuvieron que vivir separados, porque la necesidad y el trabajo así lo demandaban, en un punto de esa distancia dejaron de fortalecer el lazo que habían creado ante Dios y todo se vino abajo, sin embargo no acabó ahí.

La vida es hermosa porque está llena de segundas oportunidades, oportunidades que sólo pueden ser tomadas por quienes toman el riesgo de poder ser heridos nuevamente o amados profundamente. Ahora ellos están juntos, no más distancia o trabajos que los separen, y aunque muchos no comprendan o no lo quieran comprender es uno de los amores más perfectos e imperfectos que he llegado a conocer...




miércoles, 23 de julio de 2014

Silence Vote?


Tantas frases que no deben ser dichas, tantos pensamientos que no son del todo correctos, tanta imaginación, tanta ilusión que no provocan otra cosa más que daño al corazón, pero de todas maneras tanto sentimiento es casi imposible de guardar, porque llega el momento en el que todo debe explotar ¿Quién hubiese imaginado que el amor y el odio serían así de complicados?.
No poder hablar porque no es del todo indicado, no poder callar porque abruma el interior, estar en esa especie de limbo del que no puedes escapar. 
Escribo para mí, no para nadie más, bueno de hecho a las personas poco les importa cómo se sienten los demás, podrán ser altruistas, podrán ser partidarios por la paz, y las personas más humanitarias y luchadoras que existan, pero todos, sin excepción, algún día se cansan de escuchar y de no poder hablar por miedo a importunar.
Existe ese yo escondido en el fondo de nuestra alma, ese yo egoísta que sólo desea que un grupo de personas sabias se hagan cargo de todos nuestros miedos y frustraciones y se los lleven muy lejos, que nos saquen ese peso de encima, que decidan por nosotros y que nos quite uno a uno los puñales que otros se han encargado de clavárnoslos en el corazón. 
Saber el momento ideal para hablar o callar no es del todo sencillo, cuando las personas hablan es para compartir la carga de sus males. Muchas veces queremos ser los héroes o villanos de la historia:
Villanos, como dicen estamos acostumbrados por defensa innata a mostrar sólo la cara buena de la moneda y algunas veces deseamos ser los malos de la historia y mostrarle al mundo el lado no tan favorecedor de aquellos que conocemos, tal vez... por regocijo propio. ¿Para qué engañarnos? el humano suele sentirse mejor cuando reconoce que no es tan miserable como su compañero de a lado.
Héroes, si lo que sale de nuestra boca construye, ayuda, fortalece; a mi parecer es lo más sencillo, sin embargo se debe de recordar que todo lo que decimos le pertenece a los demás, mientras que lo que callamos sólo nos pertenece a nosotros.
No olviden que somos los dueños de nuestro silencio.